«IN MEMORIAM» ANTONIO GIMÉNEZ-RICO. MIS CONEXIONES CON SU CINE Y CON SU FAMILIA.

Antonio-Giménez Rico cineasta español

Autora: Consuelo Jiménez de Cisneros.

El director de cine Antonio Giménez-Rico Sáenz de Cabezón, nacido en Burgos el 20 de octubre de 1938, acaba de fallecer el 12 de febrero de 2020. Pertenecía a una familia tradicional burgalesa que tenía su hogar en la calle Nuño Rasura, enfrente de la imponente catedral. Su casa, un amplio piso decorado al modo clásico de la burguesía acomodada, albergaba incluso una capilla. Yo la visité en alguna ocasión, siendo muy joven, cuando aún vivían los padres de Antonio: su padre, médico, también llamado Antonio, y su madre, Mercedes, si la memoria no me confunde. Cuando, bastante años después de aquellas visitas, vi la película Retrato de Familia, basada en una novela costumbrista de Delibes, me pareció volver a entrar en aquella casa: no por la historia, sino por la ambientación.

Antes de seguir adelante, voy a contar lo que me une a esta familia. Mi abuelo materno, Federico Baudin Ruiz, se casó en primeras nupcias con una joven burgalesa, María Victoria Sáenz de Cabezón, y de dicho matrimonio nació una niña también llamada María Victoria en honor a su madre, que murió de sobreparto. La niña era mi tía, María Victoria Baudin Sáenz de Cabezón, hermana de padre de mi madre, ya que mi abuelo se volvió a casar, a los tres años de enviudar, con Maura Olave Zumalave, la que sería mi abuela materna, que quiso mantener el contacto con la familia de la primera esposa de su marido a fin de que aquella niña, María Victoria, no perdiera la relación con su familia materna de sangre, aunque ella siempre la trató como si fuera su hija. Puede observarse que mi tía comparte segundo apellido -Sáenz de Cabezón- con el cineasta. La siguiente generación, la de mis padres, heredó una cordial relación con esa familia, que quedó interrumpida en 1980 por la muerte de mi padre y el inicio de mis andaduras como funcionaria trotamundos en una época en la que aún no era posible comunicarse y mantener el contacto con la facilidad que las nuevas tecnologías permiten hoy en día.

María Victoria Baudin Sáenz de Cabezón a los 18 años. Pamplona, 1933

Justamente fue mi padre la persona con quien yo fui de visita (a mediados de los años setenta, tampoco puedo precisar la fecha) al chalet de Puerta de Hierro donde vivía entonces Antonio con Elisa Laguna y su pequeño hijo Rodrigo, cuyo nombre de raigambre castellana denotaba el origen de su padre. Recuerdo que pasamos una tarde muy musical, porque Antonio se empeñó en que escuchásemos la banda sonora de una película de Fellini que acababa de estrenarse por entonces: Amarcord, mostrándonos su inmensa admiración por el director italiano y por el músico Nino Rota.

Un tiempo después, los padres del cineasta vinieron a Alicante, a la Residencia de Médicos de San Juan. El padre, de avanzada edad, ya estaba muy delicado, y falleció en la mencionada residencia. Unos días antes y sabiendo lo mal que se encontraba, yo había ido a visitarlo con mi padre. Apenas podía hablar, pero cuando nos vio entrar, dijo solamente una palabra: «Gracias». Sus hijos se ocuparon de que fuera enterrado en Burgos, su lugar natal.

Volviendo al director de cine, creo que todas las personas de mi generación vieron con devoción sus películas: Retrato de familia, El disputado voto del señor Cayo, Soldadito español… Y también disfrutamos con las series de la televisión española de entonces, algunos de cuyos capítulos él dirigía: Plinio y Crónicas de un pueblo son las que mejor recuerdo.

Ha sido de nuevo el maldito COVID quien se ha llevado a una de las personalidades más destacadas de la cultura española de los últimos años, que llegó a presidir la Academia de Cine de España. Un hombre que intentó hacer lo que quería o lo que podía (Nunca he hecho las películas que quería sino las que podía«, confesaba él mismo) en un ambiente no siempre propicio, luchando contra la censura, contra los prejuicios, contra la incomprensión a veces de los más próximos. D.E.P.

Foto de Antonio Giménez-Rico Sáenz de Cabezón: Academia de Cine de España. Foto de María Victoria Baudin Sáenz de Cabezón: Archivo personal de C.J. Cisneros

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