CENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL ESCRITOR ALICANTINO RAFAEL AZUAR

Rafael Azuar Carmen

Autora: Consuelo Jiménez de Cisneros.

Durante los primeros días de abril del próximo año 2022 está previsto realizar un Simposio-Homenaje dedicado a Rafael Azuar en la Sede Universitaria de Alicante, de lo que se informará en su momento. Despedimos el año con este recuerdo personal e íntimo del Rafael Azuar que yo conocí y que apoyó mis primeros pasos en la poesía.

Rafael Azuar Carmen nació en Elche (Alicante) el 14 de enero de 1921 y falleció en Alicante en 2002. Este año que termina es, pues, el año del centenario de su nacimiento. En algunas localidades alicantinas como Elda o Salinas se han realizado eventos para recordar a este gran maestro y escritor a quien tuve la suerte de conocer, que alentó mis primeros pasos en la poesía, junto con otros grandes del Alicante de mi juventud: Vicente Ramos, Vicente Mojica, Manuel Molina, Miguel Martínez-Mena, Ángel Caffarena… a todos los cuales dediqué una conferencia de recuerdo y homenaje en la Sede Universitaria de Alicante el 28 de noviembre de 2018.1

Pero ahora toca recordar de manera única a esta persona de sensibilidad literaria y humana tan especial, al que pedí cuando yo tenía solo dieciocho años y muchos versos en la mochila, que prologara mi segundo libro de poesía, A lo largo del camino (el primero, editado por Ángel Caffarena, no llevaba Prólogo). Hizo algo más que eso: me dedicó una extensa entrevista en la prensa local, dentro de una sección que él llevaba, donde además de profundizar en lo que entonces era la obra primeriza de una artista adolescente, mencionó también a mi abuelo «el sabio»: Daniel Jiménez de Cisneros.

Recuerdo que quedamos en una cafetería de la Rambla para la entrevista. Otras veces lo visitaba en el llamado entonces Instituto de Estudios Alicantinos, sito en los bajos del Palacio de la Diputación de Alicante. Y en alguna ocasión me recibió en su casa de la calle Poeta Garcilaso, frente a la iglesia de San Blas, un lugar al que yo tenía cierto respeto porque mi padre me contaba que había sido construida sobre un cementerio. En aquel piso atestado de libros vivía con su familia, y entre sus vástagos su hijo del mismo nombre que ha sido Director del Museo Arqueológico de Alicante y a quien conocí durante nuestra juventud universitaria en lo que entonces era CEU de Alicante, y su hija Pilar que trabajaba en la Biblioteca Pública de Alicante.

Recuerdo a Rafael Azuar como una excelente persona, siempre afectuoso conmigo, siempre motivador en lo referente a mi vocación literaria. Lo recuerdo también como un gran prosista y poeta, y yo diría que sobre todo como poeta, porque su prosa es musical y poética, algo que a mí me llamaba la atención en aquel tiempo en que, por mi juventud, carecía de las herramientas que permiten entender el funcionamiento de los textos literarios. Pero percibía en su forma de escribir ese «no sé qué» del que hablan los clásicos, un gusto inexplicable, un ritmo peculiar, un léxico cuidado. Tenía, en definitiva, un estilo propio, original y elegante, diferente. Eso era lo que más me atraía de su faceta como escritor.

Tengo el privilegio de conservar en mi biblioteca algunos de sus libros que me regalaba y dedicaba: su novela Modorra, finalista de un importante premio literario; su Crónica y cantos que siguen al verano, que apareció al mismo tiempo que mi primer libro de poesía, El canto alucinado, en 1975; su Diario frente al mar diez años después, cuando yo ya me había ido de Alicante por mis destinos docentes, pero cada vez que volvía intentaba recuperar el contacto con personas como Azuar, gente que siempre sumaba y aportaba.

Recientemente recordaba Juan Ramón Torregrosa en su recital poético de Orihuela aquel tiempo inolvidable de nuestra juventud de incipientes tanteos literarios, cuando los mayores y mejores escritores alicantinos nos apoyaban y alentaban con absoluta generosidad y sincera alegría. Un tiempo irrepetible, unas personas irrepetibles. Y entre ellos, este escritor singular al que debo las primeras líneas de crítica literaria sobre mi poesía: Rafael Azuar.

Finalizamos este mínimo homenaje con un reportaje fotográfico de la exposición que se le dedicó en la Biblioteca Azorín de Alicante y con una reproducción del Prólogo que escribiera en 1975 para mi poemario A lo largo del camino.

1 SIETE ESCRITORES Y UN EDITOR EN EL ALICANTE DEL FRANQUISMO Y LA TRANSICIÓN: Rafael Azuar, Ángel Caffarena, Enrique Cerdán Tato, Miguel Martínez Mena, Vicente Mojica, Manuel Molina, Vicente Ramos, Miguel Signes. Diferentes ideológicamente (desde el comunismo y el liberalismo a la falange y la División Azul) y desde el punto de vista literario (novelistas, poetas, ensayistas…) les unía la pasión por la literatura y por dinamizar la cultura alicantina de su época.

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